Valora Su presencia (1 Samuel 4:19–22)
La historia de la pérdida del arca del pacto nos recuerda que descuidar la santidad y la presencia de Dios trae consecuencias trágicas; por eso, debemos valorar nuestra relación con Él, vivir con reverencia y no permitir que nada ocupe el lugar que solo le pertenece a Dios.
Alaba al Dios eterno (Salmos 146)
Este salmo nos llama a alabar a Dios con todo nuestro ser y a confiar en Su carácter eterno, recordándonos que nuestra motivación para alabarle debe ser Su fidelidad, poder y justicia, no solo lo que Él hace por nosotros
Todo proviene de Dios (Salmos 127)
Sin la bendición de Dios, nuestros esfuerzos son en vano, y que los hijos son una bendición que requiere la guía activa de los padres.

